ATENEO DE MADRID

 

 

NOTICIAS

EL ATENEO DE MADRID EN CONTRA DE LA DESTRUCCIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO

Olivia Melara

Madrid, 12 de julio de 2007

El Ateneo de Madrid en contra de la destrucción del Patrimonio Histórico
El Ateneo de Madrid en contra de la destrucción del Patrimonio Histórico

El Ateneo de Madrid, siempre comprometido con la cultura, quiso, el pasado 12 de julio en el Salón de Actos de la docta casa, declararse en contra de la destrucción del patrimonio histórico para denunciar, en concreto, el abandono en que se encuentra la casa en la que Vicente Aleixandre vivió la poesía, y donde todavía resuenan los hermosos versos recitados en la intimidad por celebrados poetas, con el objetivo de salvar la Casa de la Poesía: Velintonia, 3.

El acto lo abrió don José Luis Abellán, presidente de la institución madrileña, que manifestó que «el Ateneo en sus ciento setenta y dos años de historia nunca ha faltado a su obligación: la defensa de la cultura». Calificó de dramático el momento actual, ya que «la cultura está mercantilizada». Señaló que los clásicos no compusieron sus grandes obras por dinero, sino por vocación artística, que él considera que debe estar por encima de todo. Recordó a los presentes que por la casa de Vicente Aleixandre han desfilado todos los poetas que han definido la poesía del siglo XX y que la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre quiere convertir esta casa en la Casa de la Poesía a pesar de que la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Cultura se hayan negado. Avisó que de seguir así Madrid se va a convertir en una "ciudad sin referentes". Por último, después de reafirmar la obligación moral del Ateneo en esta lucha, agradeció al público su presencia.

Continuó con el uso de la palabra Alejandro Sanz, moderador del acto, presidente de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre y secretario segundo del Ateneo de Madrid. Aseguró que es muy triste reivindicar la salvación del patrimonio histórico, ya que no debería existir ese peligro, pero el peligro existe y es inminente en algunos casos como el caso de la casa de Aleixandre y el Teatro Albéniz. Recordó la desaparición de los cafés literarios, hechos todos estos que sólo «suceden en este país y en Madrid que es una ciudad profundamente desagradecida con sus intelectuales, con sus artistas y con sus poetas». Declaró que la asociación lleva doce años reclamando a las instituciones públicas que salven Velintonia, 3, por ser un patrimonio que pertenece a todos los españoles y que debe servir de ejemplo como Casa de la Poesía. Argumentó que «todas las ciudades europeas tienen casas de la poesía creadas para ese fin, nosotros tenemos una casa que por su naturaleza y por su historia ya se define así misma como Casa de la Poesía, y se va a permitir que esta casa caiga en manos privadas y que se destruya». Criticó a las tres administraciones que arguyen el alto precio que piden los herederos por el inmueble como inconveniente para esta gestión, y aclaró que los herederos piden un precio justo y que la realidad es que las administraciones les han ofrecido un precio catastral por el edificio, «un acto no legítimo»según Alejandro Sanz.

El resto de los oradores, Berta Delgado y Beltrán Gambierre de la Plataforma de Ayuda al Teatro Albéniz; Carlos Osorio en representación de los Cines y Teatros de la Gran Vía; Laura Alfonseca Giner, sobrina-nieta del Francisco Giner, y Pilar Altamira de la Institución Libre de Enseñanza que denunciaron, también, la inminente destrucción del Pabellón Giner, del aulario, de la acacia centenaria y del jardín de la Institución Libre de Enseñanza.; e Isabelo Herreros, secretario tercero del Ateneo de Madrid, se sumaron a este alegato con convicción y firmeza.

Quedó patente la voluntad, de todos los presentes y de todos los intelectuales españoles, de combatir, en contra de la falta de voluntad política, por nuestro patrimonio y, por supuesto, por Velintonia 3, hogar de nuestro premio Nobel y morada de la generación del 27, de la generación del 50, de nuestros poetas y, por justicia, de todos los españoles. La obra de un artista importa y también importa su legado, eso es rescatable. Está claro que la salvación de esta casa —y de nuestro patrimonio histórico— y ofrecerla a la sociedad española como un centro cultural poético redundaría en el prestigio de nuestra cultura contemporánea.

 

 

Actualidad y Opinión

Noticias

Opinión

Sala de prensa

Volver Volver